1Arrastra y suelta
Coge una figura de la cinta y déjala sobre su sombra. Encaja sola aunque la puntería sea muy aproximada.
Formas · MotricidadDe 3 a 5 años · sin nada que leer
Un patio de juego tranquilo y lleno de color, hecho para los dedos más pequeños. Nada que leer, ninguna forma de perder, ningún anuncio que tocar sin querer: solo un mundo que elegir y algo bonito que hacer en él.
Una sola compra · Sin anuncios · Sin suscripciones · Sin recoger datos
Qué es ABILAND
El niño abre ABILAND y ve imágenes, no palabras. Gira el carrusel, elige el mundo que más le gusta y en dos toques ya está jugando. Todo lo que necesita un adulto —ajustes, compras, límites de tiempo— espera detrás de una puerta con números que un peque no puede cruzar.
Los ocho juegos
Cada mundo contiene los mismos ocho minijuegos, rehechos con sus propios dibujos, colores y música. Quien aprende un mundo ya sabe jugar en todos.
1Coge una figura de la cinta y déjala sobre su sombra. Encaja sola aunque la puntería sea muy aproximada.
Formas · Motricidad
2Un globo gigante muestra el color que hay que buscar. Después suben sesenta y solo cuentan los correctos.
Colores · Atención
3Ocho cartas, cuatro parejas. Las que coinciden se juntan flotando y se desvanecen con un sonido alegre.
Memoria · Concentración
4Figuras de colores caen despacio. Lleva cada una al recipiente de su mismo color.
Clasificar · Ritmo
5Tres, dos, uno… y toca el grifo lo más rápido que puedas. Los tres mejores tiempos se quedan en el marcador.
Ritmo · Rapidez
6Debajo de la suciedad se esconde un dibujo precioso. Frota con la esponja hasta que vuelva a brillar.
Causa · Efecto
7Una silueta del dibujo terminado se ve todo el rato. Desliza cada pieza a su sitio: con acercarse ya basta.
Espacio · Lógica
8Las estrellas se muestran tres segundos y se esconden. Recuerda dónde estaban.
Memoria · ObservaciónDieciocho mundos
Cada mundo tiene sus propios dibujos, su paleta y su banda sonora. El primero es gratis para siempre; los otros diecisiete llegan juntos con una sola compra.
Basado en reglas, no en suposiciones
No son funciones que añadimos después. Son las reglas alrededor de las cuales se escribió todo el juego.
Ni una sola instrucción escrita. Las reglas se enseñan: un globo gigante del color buscado, la silueta del puzle terminado, las estrellas que se ven antes de esconderse. Los contadores son solo números —3/10— nunca una frase.
Los globos son óvalos lisos. Las estrellas, pura geometría. Nada tiene ojos ni boca mirando a un niño de tres años: una decisión deliberada por calma y por cumplir las políticas para menores.
Una figura encaja cuando solo una décima parte toca el objetivo. Los recipientes llevan cincuenta píxeles invisibles de más por cada lado. Limpiar se gana al 95%, no al 100%. Fallar es casi imposible.
Un movimiento erróneo tiembla suavemente y vuelve a su sitio. Sin vidas, sin reinicios, sin pantalla de derrota. En Atrapa colores ni siquiera hay sonido de error: un pequeño temblor es más amable y suficiente.
Tras cuatro segundos de duda —o tres intentos fallidos— aparece una mano y hace el movimiento. Sigue a las piezas aunque se muevan y desaparece en cuanto el niño toca la pantalla.
Sin publicidad, sin ventanas emergentes, sin vídeos con recompensa, sin enlaces que salgan de la app. La única compra vive detrás de la puerta parental, y esa puerta jamás desbloquea nada por sí sola.
Para adultos
Ajustes, compras y límites de tiempo están detrás de una suma de dos cifras: ambos números entre 11 y 49, nunca una cuenta que resuelva un niño de cuatro años contando. Si falla, aparece una pregunta nueva.
Inglés, español, portugués, francés, ruso y rumano. Se elige por bandera al empezar y se cambia cuando quieras desde Ajustes: toda la interfaz cambia al instante.
Elige 15, 30, 60, 120 o 180 minutos, o déjalo sin límite. Cuando se acaba, el juego se detiene en la puerta parental: terminar la sesión es decisión tuya, no una discusión.
Todo viaja dentro de la app: no hace falta internet para jugar, ni cuenta, ni registro, ni perfil publicitario de tu hijo. El progreso vive en el dispositivo y en ningún otro sitio.
Sencillo y definitivo
Sin suscripción, sin monedas, sin barras de energía y sin una segunda compra esperándote más adelante.
0
Incluido al descargar
3,99€
Un solo pago, para siempre, en todos los dispositivos con tu cuenta
La compra está detrás de la puerta parental y se realiza a través de App Store o Google Play. El precio final lo fija la tienda de tu país.
Preguntas
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